
Un lugar para quedarse
Equilibrio para el día a día
El roble se reparte de forma estratégica por la vivienda: en las ventanas, puertas, mobiliario, suelo en espiga... Y Para que todo fluya, lo combinamos con elementos muy naturales como textiles suaves que multiplican la luz , paredes con papeles en la misma gama o apliques de luz indirecta que multiplican ese ambiente tan acogedor.
Madera de roble, nuestra gran aliada
Para lograrlo, elegimos un hilo conductor muy especial: la madera de roble, que con sus tonos miel y sus matices dorados llena las estancias de una luz preciosa y super acogedora.
La calidez como punto de partida
¿Sabes esa sensación de llegar a un sitio y sentir, al instante, que ahí puedes ser tú mismo? De eso trata este proyecto. Queríamos diseñar un espacio cálido e intimo, un hogar real, un refugio que te abrace nada más cruzar la puerta y te invite a quedarte.


























