
El espacio que lo cambió todo
Un umbral de luz
La transición hacia la zona de estar se soluciona mediante una gran estructura de palillería blanca rematada en arcos curvos. Este elemento actúa como una frontera amable: detiene los humos y sonidos, pero permite que las miradas y la luz natural viajen libres de un lado a otro. Sus sutiles líneas llenan el espacio de luminosidad y ligereza.
Café y lectura
La cocina abraza la calma gracias a un pequeño rincón dedicado al descanso. Diseñado con textiles a medida, este espacio se convierte en un oasis acogedor. Es el lugar perfecto para disfrutar de un café por la mañana o perderse en una lectura por la tarde, aportando la calidez textil propia de un salón al corazón de la cocina.
Orden secreto
A lo largo de la pared principal se despliega un gran frente de armarios limpios y continuos que absorbe todas las necesidades de la cocina de forma invisible. Sin embargo, tras sus puertas escamoteables se oculta un desayunador completo. Este rincón ofrece un espacio funcional para el día a día que solo aparece cuando se necesita.























